domingo, 3 de febrero de 2008

Cabana Time en Matute

¡Ay del tiempo! Bien que se agota y no se vende en boticas. Impenetrable universo donde se acumulan dichas y desgracias que ya no se pueden tocar. Invisible tirano que se lleva nuestra vida en el instante previo. Bueno, mejor paro antes de batir brazos al cielo suplicando misericordia al dios Chronos. Dejo eso en manos de pesos pesados de la prosa rococó, como el muy estimable Sr. Efraín Trelles, El Antropólogo del Deporte (RBC dixit).

En fin, lo que en un lenguaje llano y conciso debe decirse es que la puntualidad es una vaina. Más aún en feriados. Era el Día de Santa Rosa de 1991 y el Rotary International decidió organizar en Matute un partido amistoso en el marco de una campaña de alfabetización que venía liderando. Los rivales: Alianza Lima frente a Independiente de Avellaneda, que traería nada menos que a su figura histórica Ricardo Bochini, flamantemente retirado y erigido como entrenador del equipo de su vida.

Los blanquiazules no se quedaban atrás. Como contraparte a la prematura calvicie del astro argentino, presentaban en sus filas a César Cueto en impecable estado físico y con la cabellera intacta. Eso sí, en el predecible duelo que propuso la prensa nacional, tan dada a las rivalidades imaginadas (¿alguien sabe de cuándo acá tenían que reverdecer Cueto y Bochini alguna disputa?), le ayudaba al Poeta de la Zurda el permanecer aún profesionalmente activo –sería su última temporada oficial calzando chimpunes-, mientras el ‘Bocha’ había tenido que decidir meses atrás su definitivo adiós por una seria lesión contraída en un Independiente-Estudiantes de La Plata.

Alianza se preparaba para su debut en el Segundo Regional (enfrentaría a AELU dos días después) y había aprovechado el receso entre un torneo y otro para refaccionar las torres de electricidad del coloso victoriano. El ambiente no era el mejor: ya se habían hecho públicas las rencillas entre Cueto y el entrenador brasileño José Carlos Amaral que, en actitud profana que presumiblemente le costó el puesto menos de un mes después, se oponía a que el talentoso zurdo de 39 años siguiera desplegando pequeñas cuotas de magia en el mediocre campeonato local.

Como suelen hacer los equipos ‘importantes’ que pisan nuestra capital –esa estrategia ninguneante que los peruanos recibimos con incomprensible gratitud- Independiente llegaba con su equipo de reserva, en el cual destacaba –es un decir- Juan Carlos ‘El Bombero’ Ibáñez, zurdo delantero que un lustro después terminó jugando como lateral izquierdo en Sport Boys.

Aunque, en el sentido estricto de la regla, decir que Independiente “llegaba” sería un craso error. Lo fáctico, lo real, lo concreto, era que Independiente “no llegaba”.

El partido había sido programado para las tres y media de la tarde. Sin embargo, los escasos hinchas que se dieron cita ese día en Matute estaban inquietos, se veían las caras unos a otros, pues si bien habían sacrificado su día libre por ver Cueto, al menos se necesitaba un rival que ponerle enfrente. El problema era que dicho rival en esos momentos ni siquiera había pasado aduana.

La excesiva confianza que Rotary depositó en el capital nacional casi hizo que el partido no se jugara. Que no hubiera show de Cueto ni alfabetización para la niñez peruana. Aero Perú había cancelado su vuelo Buenos Aires-Lima, por lo que hubo que buscarse cupos de emergencia en Aerolíneas Argentinas. Ante tanta descoordinación, los Diablos Rojos de Avellaneda recién pisaron suelo peruano a las 2:50 p.m.

Por ello, los jugadores argentinos tuvieron que sortearse el aeropuerto en un pique y subir al bus para recién ahí cambiarse, poniendo al descubierto sus zonas pudendas por toda la Avenida La Marina. Llegaron al estadio casi para el lonche: bordeando las 4:30 p.m., el árbitro César Cachay dio inicio al cotejo.

Del partido, lo más saltante fue el inusual sistema 3-4-3 presentado por Amaral con ‘Vitito’ Reyes como central (¿?). El marcador lo abrió a los 28 minutos, de un zurdazo alto y tras preciso servicio de Cueto, el finado César ‘Ratón’ Rodríguez, liquidando en el segundo tiempo el ‘Churre’ Hinostroza con un remate seco que se estrelló en el travesaño y rebotó al interior del arco de Velásquez.

En líneas generales, Independiente, repleto de juveniles y suplentes, fue presa fácil para los victorianos. ¿Bochini? Según los reportes de la época, “jugó al trote” y aún así Pedro Sanjinez “no lo cazaba”. En su cargo de director técnico, decidió sustituirse a sí mismo en los vestuarios y no reingresó en la complementaria.

La oscuridad comenzó a apoderarse de Matute (recordar que las torres estaban en reparación) y en eso hizo su aparición en sociedad el delantero búlgaro Jordan Petrov, sobre cuya eficacia goleadora basta mencionarse que terminó trabajando como repartidor de fichas en un casino miraflorino. Aún así, el diario Expreso señaló que “mostró condiciones para consagrarse en corto plazo en un centro delantero de cuidado para los adversarios de los íntimos”. Bueno, ya casi no se veía nada, así que tamaño desliz resulta, al menos, disculpable.

En vista de que caía la noche, y para evitar peores vaticinios periodísticos, el árbitro decidió culminar el partido cuando faltaban aún siete minutos por jugarse. Como ya Cueto había salido del campo, casi nadie se dio cuenta.

Bochini declaró al final que “sobre el partido, quiero rescatar la actuación de César Cueto, quien a mi entender, puede continuar en el fútbol”. Mientras dejaba atrás Matute, una honda cavilación revoloteaba en su mente: cómo diablos un tipo que le llevaba dos años de edad podía lucir una cabellera tan bien peinada. Y es que el tiempo le cae a cada quien como mejor le parece.

FICHA DEL PARTIDO:

Viernes 30 de Agosto de 1991
Estadio Alejandro Villanueva
Partido Amistoso
ALIANZA (2): Purizaga; V.Reyes, Reynoso, Prado; Cordero, Sanjinez, C.Rodríguez (Rosinaldo), Cueto (Hinostroza); Basombrío, Saavedra, Cano (Petrov). DT: José Carlos Amaral
INDEPENDIENTE (0): Velásquez; Arzeno, Meijide, Acebal, Degio; Piva, Romero (Barrera), Morales, Bochini (Seguessa); Ibáñez, Osterriedh. DT: Ricardo Bochini
Árbitro: César Cachay
Goles: C.Rodríguez 28'PT e Hinostroza 25’ST (AL)

(Imágenes tomadas de los diarios Expreso (1 y 2) y El Comercio (3) y la Revista El Íntimo (4))

1 comentario:

Cristian dijo...

El futbol me apasiona muchísimo y por eso trato de disfrutar de esto. Cuando viajo aprovecho para disfrutar de partidos de otras ligas y de esta manera quiero obtener vuelos a lima y poder ir a ver un partido de la Alianza